por DRA. JULIA ESTRADA GUZMÁN
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31 de julio de 2024
La tuberculosis es una enfermedad de origen bacteriano, completamente curable y prevenible. Si bien, en el pasado provocó muchas muertes en la población mundial, en la actualidad existen una gran variedad de tratamientos efectivos para su curación. No obstante, si no se trata oportunamente, puede causar un daño permanente a los pulmones. En realidad, la tuberculosis es provocada por una bacteria llamada Bacilo de Koch, la cual afecta principalmente a los pulmones, aunque puede afectar otros órganos. La bacteria es propagada cuando una persona infectada estornuda o tose, si bien los portadores pueden presentar síntomas de moderados a graves, por lo general se manifiesta con tos (con sangre), fiebre, pérdida de peso, sudores. Las personas con un sistema inmunológico débil o en riesgo, son propensas a infectarse debido a que es una bacteria oportunista. Es frecuente en las personas que padecen VIH, desnutrición y a veces es su causa de muerte.